Los habitantes del municipio de Betancuria tradicionalmente se ocuparon de elaborar con sus propias manos los útiles que precisaban para su vida cotidiana. Con ello dieron continuidad a varios oficios artesanos que se transmitían de generación en generación, entre los que destacaron la alfarería, el tejido, cestería, calado, curtido, etc.

Las materias primas como cañas, palma, lana, cueros, paja, barro, arena, etc. se obtenían en los pueblos del municipio. No ocurría así con el calado, cuya materia prima, telas e hilos, se importaban.

La pérdida de funcionalidad de los productos artesanos ha determinado la desaparición de muchos oficios. Pese a ello, aún quedan en el municipio algunas personas dedicadas a la artesanía, algunas de las cuales desarrollan varias actividades artesanas.

Podemos encontrar artesanas y artesanos dedicadas a la alfarería tradicional en el Valle de la Cuevas, Valle de Santa Inés; cesteros de caña, zurroneros, caladoras y productores de objetos de palma en Vega de Río Palmas; y caladoras y ganchilleras en Betancuria.